Las porciones saludables son más pequeñas de lo que se cree

Muchos dueños de mascotas creen que su perro necesita más alimento de lo que realmente requiere. Por esto, muchos perros son sobrealimentados, lo que puede causar el aumento de peso y generar otros problemas de salud en el perro.

¿Cuál es el tamaño de porción correcto para mi perro?

Un peso saludable se mantiene al lograr un equilibrio adecuado entre la ingesta y el gasto de energía. Por lo tanto, el tamaño de porción correcto para tu perro puede variar del de cualquier otro, incluso siendo de la misma raza.

El primer paso es seguir la tabla de racionamiento que proporciona la mayoría de los alimentos que elegís y que más se ajusta a tu perro. Sin embargo, es posible que también sea necesario tener en cuenta una serie de factores al determinar el tamaño de la porción; las cantidades recomendadas de alimentación para gatos suelen ser solo orientativas.

En primer lugar, tené en cuenta el tamaño de tu perro. Chihuahua, requerirá una cantidad muy diferente de calorías que un San Bernardo. Intentá elegir un producto que esté diseñado para la raza o el tamaño de tu perro.

Luego, pensá en sus niveles de actividad; ¿es un perro de trabajo o pasa la mayor parte del tiempo en interiores con caminatas cortas durante el día? Si tenés alguna inquietud sobre qué cantidad de alimento ofrecer a tu perro, comunicate con tu veterinario local para obtener consejos específicos.

¿Cuánto necesita comer mi cachorro?

Un peso saludable comienza al principio de la vida del cachorro, con el equilibrio adecuado de nutrición y actividad.

Los cachorros deben recibir un alimento especialmente formulados para ellos para satisfacer sus necesidades nutricionales hasta que finalicen su etapa de crecimiento. Por lo general, el cachorro necesitará este alimento especial repartido en 3 comidas al día hasta la edad de 6 meses. Luego, esto puede cambiar a dos comidas al día hasta el final del período de crecimiento y más adelante. Asegurate de seguir las tablas de racionamiento que figuran en los envases de alimentos o consultá a tu veterinario para conocer la cantidad correcta que debés dar a tu cachorro en cada comida.

Aunque resulta tentador demostrar el afecto por tu cachorro con golosinas, estas solo deben ofrecerse en contadas ocasiones, ya que pueden provocar un aumento excesivo de peso. Siempre es mejor recompensar a tu cachorro con una caricia y palabras de aliento. Sin embargo, podés utilizar algunas croquetas extraídas de la ración diaria como recompensa durante las sesiones de entrenamiento y conducta del cachorro. Lo más importante es establecer hábitos alimentarios adecuados desde el comienzo.

Finalmente, tené en cuenta que una vez que tu cachorro esté castrado, sus necesidades calóricas disminuirán. Si no estás seguro de cómo ajustar las porciones del alimento de tu cachorro, es importante que consultes a tu veterinario.


La importancia de la porción saludable

El tamaño de la porción de tu perro es fundamental para mantener un estilo de vida saludable. No importa cuánto ejercicio haga, si la porción del perro es demasiado grande, aún será propenso a aumentar de peso.

Tené en cuenta que las cantidades de alimentación recomendadas para perros suelen ser orientativas. La cantidad de alimento que tu perro necesita puede variar a lo largo de su vida. Por ejemplo, si tu perro aumenta de peso, es posible que necesites modificar su ingesta calórica diaria para contrarrestarlo. A medida que tu perro envejece y se vuelve menos activo, sus porciones de alimento se pueden reducir debido a que requiere menos energía.

Es importante consultar a tu veterinario si llegás a tener dudas sobre el tamaño de la porción de tu perro.


¿Por qué mi perro pide por comida?

Si parece que tu perro pide comida todo el tiempo, no significa necesariamente que tenga hambre. Este atractivo aparente por las golosinas puede ser, en realidad, un hábito, una señal de aburrimiento o la búsqueda de atención. Ceder ante ello puede reforzar esta conducta.

Dicho esto, si tu perro continúa desarrollando conductas de pedir alimento constantemente, también podría ser un indicio de enfermedad. Es posible que no esté ingiriendo los nutrientes necesarios de sus alimentos. Los parásitos, como los gusanos, pueden causar síntomas de aumento del apetito y hambre constante, a veces, combinados con la pérdida de peso.

Si persisten las conductas de pedir alimento o de hambre constante, es importante consultar al veterinario para descartar cualquier problema subyacente.


Consejos para mantener el tamaño de las porciones de tu perro

Mantener el tamaño de las porciones saludables para tu perro puede parecer complicado, sin embargo, hay una serie de aspectos a tener en cuenta para asegurarte de no sobrealimentarlo. Una vez que hayas identificado el tamaño de porción correcto para tu perro, pesá cada comida con una balanza para mantener siempre una cantidad exacta. Es fácil subestimar cuánto alimento le estás dando a tu perro.

No agregues alimentos para humanos a la ración de tu perro, ya que esto puede alterar el equilibrio nutricional y la ingesta calórica que requiere.

Si le das golosinas a tu perro, tomá nota de las calorías y restalas de su porción diaria para asegurarte de que no coma en exceso. Las golosinas no deben representar más del 10 % de las raciones diarias de un perro. De manera opcional, tomar croquetas de las porciones del perro para usar como golosinas permite estar seguro de que recibe un equilibrio adecuado de nutrientes, además de que mantiene la cantidad correcta de calorías.


Golden Retriever adulto en blanco y negro, jugando con una bola roja y la ilustración de un cronómetro detrás

La salud depende de la actividad

La actividad es clave para mantener a tu perro estimulado y en un peso saludable. La cantidad de ejercicio varía en función de la edad, el peso y la raza.

Cachorro de Labrador Retriever en blanco y negro acostado frente a la ilustración de una curva de crecimiento

Un crecimiento saludable dura para siempre

Perder peso es más difícil que prevenir el aumento de peso, por lo que es importante que los hábitos y las conductas saludables se establezcan desde el primer día.